El Cementerio Central de Cali, construido en 1920 y diseñado originalmente por Emilio Sardi en 1904, es una joya arquitectónica e histórica en la ciudad. Su diseño en forma de trébol de tres hojas, visto desde lo alto, genera alamedas circulares y rectas que albergan bóvedas, una capilla, monumentos y osarios, además de los mausoleos de las familias más destacadas de Cali.
Más allá de su valor arquitectónico y artístico, que documenta estilos desde el siglo XX hasta la actualidad, el cementerio tiene un profundo significado cultural. Es un hito urbano que no solo sirve como lugar ceremonial religioso, sino que también es parte de la memoria colectiva de la ciudad.